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Arreglando mi viejo Thrustmaster Ferrari GT Experience

No suelo jugar demasiado, salvo como ya comenté mas abajo de vez en cuando a World of Warcraft y algún clásico, pero este verano me había entrado el mono de algún juego de conducción. Como he puesto el Xeon como PC “gamer” con Windows 10 pues ya aproveché y monté el volante:

Como siempre mis juegos no son muy recientes, así que primero probé con el TOCA Race Driver 3. Algún problemilla de compatibilidad con Windows 10 e incluso algún problema de rendimiento que no llegué a mirar, pero lo peor es que al rato el coche se me iba a la derecha y me fastidiaba la carrera. Decidí probar entonces con el TOCA Race Driver 2, que salvo porque tengo que editar a mano un archivo para jugar a 1080p no me dio problemas para hacerlo funcionar. Además recuerdo que en otro PC llegué a acabármelo y con este mismo volante. Pues nada, ni una carrera completa, el coche se va a la derecha y se acabó.

Tirando de memoria recuerdo que la última vez que intenté jugar con el TOCA RD 3 ya me lo hizo, y hablamos de un ordenador diferente del todo, con Windows 7 y como únicos elementos comunes el propio juego y el volante.

Buscando soluciones

Pues nada, lo primero ver si había algún driver reciente aunque Windows 10 me lo había detectado. Sí, lo hay, me da más opciones pero nada, al rato lo mismo. Me lío a mirar páginas y foros y llego a la conclusión que o lo arreglo o lo tiro y me compro otro. El problema de esto último es que o tiro de segunda mano o me compro el equivalente actual al que tengo, que tiene detalles del volante en rojo y poco más, porque parece que las gamas medias/bajas de esta marca tienden a hacer cosas parecidas.

Pues nada, me decido a desmontarlo a ver si suena la flauta. Como a veces parecía que se perdía conexión con el ordenador me decido a repasar las soldaduras de la única placa que lleva, algo así:

Ahí está centralizado todo, incluida la conexión USB.

Otra cosa que hago, un poco a lo burro, es ir al potenciómetro o lo que sea que hay al extremo del eje del volanta (una explicación muy técnica la mía) y ahogarlo un poco en alcohol. Tras empaparlo muevo el volante un rato y monto de nuevo.

¿Resultado?, pues de momento ya he podido realizar unas 6 carreras cortas del TOCA Race Drive 2 sin problemas cuando antes no llegaba a hacer ni una, así que de momento… ¡conseguido!.

Ahora a descargar el Grid Autosport, que me lo pillé baratito en unas rebajas de Steam porque era compatible con Linux y mira por donde con gráficas Intel no va, aunque en Windows si lo hace, pero bueno, más lo disfrutaré con una GTX 750.

2 Comments

  1. cobito
    cobito 25 agosto, 2017

    La suciedad es lo que acaba fatidiando siempre la mecánica de los cacharros. Tu solución me ha sonado a la que he usado alguna vez en ruedas de ratón.

    Siempre he estado tentado a comprame un volante,. Me gustan los juegos de conducción, cuanto más simuladores mejor, por lo que jugar con el teclado es una ridiculez.

    También me pillé el Autosport en unas rebajas y he tenido bastantes problemas para hacerlo funcionar en Linux con una tarjeta gráfica de Nvidia (todavía no lo he conseguido). Creo que hay que tener una versión reciente de Mesa o algo así.

  2. Yorus
    Yorus 25 agosto, 2017

    No actualicé esto, pero siguió fallando y tuve que buscar más soluciones. Al final si dí con ello y el problema ha resultado ser falta de alimentación de los puertos USB, y eso que lo probé también con los traseros de la placa y no solo los que van al frontal de la caja. La forma de detectarlo/solucionarlo fue usar un hub usb autoalimentado y con el he conseguido finalizar el modo carrera del TOCA Race Driver 2 sin problemas.

    Lo del Autosport mira que es puñetero entonces, porque en la web ponen que no es compatible con gráficas Intel ni AMID, y si a tí te da problemas con Nvidia apañados vamos.

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