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Buscando la distribución ideal, un camino sin fin

No es que sea un distrohopper, pero imagino que como todo seguidor de la senda del pinguino he probado más de una distribución GNU/Linux con la que sentirme cómodo. Así que voy a tratar de hacer un pequeño ejercicio de memoria para ver de donde vengo y finalmente comentar donde voy o donde pretendo ir.

Las primeras tomas de contacto

No tengo una gran memoria, pero creo la primera vez que intenté instalar una distro Linux fue con una que vino en un CD de alguna revista o libro del sector. Concretamente fue Slackware, aunque no recuerdo la versión. No se ni si conseguí algo, lo que si se es que no lo llegué a usar ni mucho ni poco, simplemente probé a instalarla.

La segunda intentona fue con RedHat, de la que si recuerdo un poco más darme de leches con el proceso de instalación, pero de nuevo no recuerdo ni que entorno gráfico cargué si es que lo conseguí, pero me suena a que era fvwm o similar. De nuevo no llegué a usarlo.

Ahora si que sí, empezando en serio

Esta vez ya nos pusimos mi hermano y yo mano a mano con el tema, ya que a los dos nos encantaba la filosofía que había detrás del software libre, así que fuimos a por la distro mas amigable del momento, Mandrake 8.1:

Esta llevaba un entorno KDE 3.x que me resultó muy amigable. Posteriormente fuimos pasando por la 8.2, 9.0 y poco más, no se si la última fue la 9.2. Tengo muy buenos recuerdos de esta distribución y si no me equivoco es además con la que entré a formar parte de HardLimit.

Nuevas influencias, HardLimit e Internet

Gracias a la excelente comunidad Linux que había en el foro, y a que las conexiones a internet eran cada vez más populares decidí ir a la carga con Debian. Con Debian pasé a Gnome 2.x, momento a partir del cual nunca me he vuelto a sentir a gusto con la apariencia de las aplicaciones QT. Además en aquella época GTK era libre y QT no recuerdo si tenía un origen reciente privativo o algo no totalmente libre, y he de reconocer que me estaba volviendo un poco talibán, aunque por aquellos tiempos aún era incapaz de dejar de usar Windows.

Quizás sea esta época en la que más aprendí, cuando menos pereza me daba pelearme con el terminal y siempre pienso que alguna vez volveré a ella.

Y llegó Ubuntu, como Debian pero fácil

No se si fue un bendito día o un fatídico día, pero una distro llamada Ubuntu empezó a subir como la espuma y se hizo la más popular de todas gracias a que, pese a ser hija de Debian, hacía automáticamente muchas de las cosas que en Debian debíamos pelear y configurar a mano. Esa sencillez, unido a su aspecto de Debian “tuneado” en colores naranjas o marrones (creo que primero fue el naranja) y mi reconocida perrería hicieron que me adaptara rapidísimo a ella y que ya no volviera nunca la vista atrás.

Pero Ubuntu tampoco es perfecta y ninguna lo era

O al menos dejó de serlo para mí, como para muchos. ¿Y que es lo que pasó?, pues que abandonaron Gnome 2.x para pasarse a Unity, cuya filosofía empezaba a buscar la tan ansiada convergencia entre el escritorio clásico y lo táctil, y a mi sinceramente no me gusta. Entonces pasé por un desierto en mis sentimientos hacia el software libre en cuya travesía pasaron varias etapas:

  • Dejé de usar Linux salvo Ubuntu server para el mini-servidor que siempre solía tener y empecé a usar casi en exclusiva Windows 7.
  • Volví a Mandrake, o mejor dicho Mageia (heredero espiritual) para seguir usando Gnome 2.x, pero por ahí ya no iban los tiros de los escritorios modernos y ya estaba muy hecho a los sabores de Debian y su APT.
  • Probé Gnome Shell, concretamente con Fedora, pero me sentía un poco como con Unity (¿pero que narices les pasaba a todos con los escritorios?).
  • A KDE solo le dí una pequeña catada pero seguía sin ser de mi gusto y las primeras versiones 4.x tampoco iban muy allá.

¿También Microsoft?

Pues sí, no se trata de GNU/Linux pero a estos les dio por el engendro llamado Windows 8 que era muy rápido pero que hacía tomaba un camino similar a Gnome y Unity. Personalmente me duró menos incluso que Windows Vista o Windows Millenium, así que seguí con Windows 7 y probando distros, pero no quedándome con ninguna.

Y entonces llegó Mint, otro discípulo de Debian

Pues sí, una distro basada en Ubuntu, que a su vez estaba basada en Debian se hizo eco de tanto usuario insatisfecho con los nuevos entornos y propuso una distro aún más sencilla que Ubuntu y con dos escritorios prinicipales que seguían una filosofía más clásica. Estos son:

  • Cinnamon: Basado en Gnome Shell pero con el clásico menú de inicio, barra de tareas, etc. Aúna un aspecto moderno badado en GTK3 con un uso clásico.
  • Mate: Un fork de Gnome 2.x, más ligero que el anterior y en un principio con GTK2 pero que poco a poco va migrando a GTK3.

El primero de ellos es mi favorito pero en determinados ordenadores como desde el que escribo esto (Gigabyte Brix con un modesto Celeron) me va mejor Mate.

¿Aquí acaban los cambios?

¡Jamás!, aún hay muchas cosas por descubrir y por mejorar.

Linux Mint me resulta más cómoda que ninguna otra distro, pero desde que uso varios ordenadores con micros Intel y gráfica integrada (casi no juego) he visto varios fallos en Cinnamon que me hicieron descartarlo, y Mate tiene algunos aspectos que lo hacen un poquito desfasado.

Así que sigo buscando alternativas. He probado KDE/Plasma que ha evolucionado una burrada, pero sigue habiendo algo que no me cuadra y que me hace no estar a gusto con las aplicaciones QT, así que descartado de nuevo. Y ahora estoy pensando seriamente en probar Fedora 25, con Gnome Shell (también ha evolucionado y su estética me gusta, su uso no se yo) y Wayland por defecto.

Ya veremos por donde sigo…

2 Comments

  1. cobito
    cobito 10 junio, 2017

    Buen post. Yo sigo con Mageia (lo que queda de Mandrake/Mandriva). La verdad es que su desarrollo está un poco muerto. Hace más de un año que debería haber salido Mageia 6 pero todavía le quedan unas semanas. Eso hace que la única versión estable de la distro todavía traiga KDE 4 y creo que es algo excesivo dado que Plasma lleva bastante siendo un escritorio estable.

    Le voy a dar una oportunidad a Mageia 6 pero si veo que los ciclos de lanzamiento siguen siendo tan prolongados y la antigüedad del software me sigue suponiendo un problema, me plantearé cambiar. OpenSUSE que siempre me ha llamado la atención y soy bastante KDEero.

  2. Yorus
    Yorus 10 junio, 2017

    A SUSE/OpenSUSE no he pasado de instalarlos en una máquina virtual y poco más, y Mageia como comentas anda un tanto desfasado y con desarrollo lento. Una pena, porque es una distro hija o nieta de la primera con la que me solté en esto.

    En mi caso he pensado también en Manjaro, pero como quiero probar Wayland (mis últimos problemas siempre han sido por temas gráficos), que creo que solo lo soportan bien Gnome y KDE pues de momento me decanto por Fedora, que es pionera en su uso con Gnome. Podría tirar por Debian, pero no quiero complicarme demasiado.

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